Las expectativas son un error, tanto si son excesivamente positivas como si son excesivamente negativas.
Por dos citas que han ido bien no puedes tatuarte el nombre de ese chico en la ingle ni tenderle una emboscada para llevarle a una comida familiar y presentárselo a tu abuela como tu futuro marido.
Del mismo modo, tampoco puedes ir con la idea que va a arrancarte el corazón del pecho y lo va a lanzar a una canasta desde una distancia de triple.
Si el tío te gusta y tenéis conexión, seguid quedando y sobre todo hablado mucho, para verle el fondo. Pregúntale acerca de sus ideales, sus ilusiones, sus metas y sus principios, y poco a poco irás viendo si de verdad congeniais o sólo es atracción sexual.
De poco sirve que te fuerces a tomar una determinación sin conocerle a penas, es el tiempo el que te dirá si vale o no la pena.
Las etiquetas no convierten en X a las relaciones sino que las relaciones con el tiempo se convierten en X cosas.
Vamos, que te relajes y a vivir.