Pregunta. Siempre es mejor preguntar y no presumir, que solo problemas trae y malos entendidos.
Se clara en expresar lo que tú quieres y lo que no. Eso de sonar o no desesperada, no es más que un impedimento para defender lo que quieres.
Pregunta que quiere él y se clara con lo que quieres tú. Si hay un punto de acuerdo, perfecto. Si no, amiga tú misma lo dijiste, puedes vivir sin él.