Hola cariño.
Haz un ejercicio mental: piensa, si le contaras esto a tus padres. ¿Qué te dirían? Ahí tienes la respuesta.
Yo lo hice en su momento. Aún doy gracias por haberlo hecho, aconsejada por alguien que de verdad me quería. En los momentos en que la cabeza no funciona.
POR FAVOR, HUYE. Y apóyate en tu gente.
Suerte preciosa.