Cuando se te vuelva a acercar otro y te diga eso, le sueltas: “Perdona, pero si te gusta mi amiga acércate a ella y pregúntale. Que yo también he venido a ligar y me entretienes”. O “eso te iba a preguntar yo: cómo puedo gustarle a tu amigo el de la camisa verde?”. O “No de coña te voy a dar esa información, la única libre del grupo soy yo… y no me gustas”.
Échale cara. Si te ven como una ONG es porque te portas como una ONG. Échale morro y a disfrutar de la noche. No eres la consejera de nadie, y menos de tíos que ni conoces.