Lamento mucho tu pérdida.
No te culpabilices, ¿cómo ibas a saber tú lo que le pasaba a tu madre?
Piensa que estuviste con ella en los últimos momentos y contó con tu apoyo y cariño, que es lo más importante.
Mi consejo es que acudas a terapia cuando quieras, no veo por qué deberías esperar más tiempo.
Mucho ánimo.