Nosotros nos pagamos la boda. Ni sus padres ni los míos nos ayudaron. Pero bien que querían invitar gente y dijimos que no. Nosotros pagabamos y nosotros decidimos a quien invitar. Si es por mi suegra hubiera sido una boda de 500 personas, es muy de pueblo y del que dirá la gente. Si cedes en eso, luego vendrán más cosas. Y te será más difícil decir que no.