«Pero no quiero terminar con esto que me hace tan feliz»… aquí lo has dicho todo. No creo que sea justo permitir que los chismes o comentarios de terceros condicionen tu felicidad. Manten siempre la cabeza en alto, erguida y sin avergonzarte. Ya te encargaras tu de la discresion en la oficina, de planteárselo a Santi o de no comentar nada acerca de tu relación, porque las cosas que mucho se dicen, al final no se dan. No des explicaciones, a la gente no le interesa.