La gente ante los problemas no huye, vuela! Si no eres extremadamente feliz o al menos aparentas serlo te califican como tóxica. Lo mío fue una enfermedad mental y problemas familiares, y aunque no es algo tan grave , me enseñó una lección muy valiosa, que es que la única persona que no me fallara jamás soy yo misma. Desde entonces mantengo todo lo malo que me pasa en secreto, para que nadie tenga que huir.
Cuando tú proceso acabe y estés mejor, lo verás todo diferente. Ánimo y quiérete mucho.