«Mi marido, imagino que al sospechar que algo se movía en mi vida, cambió de actitud, empezó a valorarme como debía y a tratarme como me merecía»
Y tú, ¿le has tratado a él como se merecía? Porque aunque digas que no, SÍ le has sido infiel. Independientemente de que el otro tío con el que te acostaste sea un «fantasma», tú no estás actuando mejor. Pon en orden tu cabeza, porque no es justo ni justificable que sigas tonteando con el otro sólo porque tengas otros problemas en tu vida…