Denuncia a ese hijo de puta por abuso sexual en la comisaría más cercana.
Estás tardando.
Y aprende a defenderte, la primera línea de defensa es uno mismo, si hay gente, chilla, grita, patalea, o lo que haga falta.
Luego no está de más poner en práctica hábitos, comportamientos y actitudes defensivas (sí, como la conducción defensiva que practican los camioneros y autobuseros, da igual de quien sea la «culpa», procura disminuir la probabilidad de «accidentes», el golpe te lo vas a comer igual)
Esta práctica es denostada por las feminazis a día de hoy, alegando que una mujer debe poder hacer lo que quiera, donde quiera, cuando quiera, y como quiera.
Esto es simplemente imprudente, yo soy un hombre relativamente fuerte, ágil, etc, y hay callejones de mi pueblo por los que no paso.
(Tampoco hay que olvidar que las de Genaro Industries celebran cada agresión (bueno, en realidad hacen una escenificación, muy compungidas ellas, sobre todo si el agresor no es extranjero, si no, no, que las llamarían xenófagas, y eso es una palabrota mu gorda), más justificaciones para pillar fondos públicos, así que no es excesivo pensar que incentiven conductas de riesgo, al final, se las come otra tonta, y se benefician ellas)
De hijos e hijas de puta está el mundo lleno, hay que andarse con ojo.
Ánimo nena.