A mí mi gato tampoco me dejaba dormir, se dedicaba a maullar y a arañar la puerta de madrugada noche tras noche. Al final opté por dejarlo encerrado en la cocina (poniéndole ahí su arenero, comida, agua y algún juguete). Y lo más importante, su caja favorita en la que más le gusta dormir. Con el tiempo se acostumbró y ya no me llama hasta por la mañana. Así que paciencia y ve probando. Suerte!