Mi consejo va a ser muy simple, pero vas a necesitar ser muy valiente.
Deberías ir a ver a un psicólogo. Para mí fué terrorífico y vergonzoso. Y lo mejor que he hecho nunca. Te enseñará a entender por qué piensas eso y cómo afrontarlo.
Y es una visita que todo el mundo debería hacer, en serio.