Creo que en mayor o menor medida todas nos enchochamos de forma irracional y actuamos como subnormales. Está bien, hay que admitirlo. Decimos barbaridades y nos comportamos como muñecas porque así no hay que preocuparse de mucho. Después una de repente un día de da cuenta de lo tonta que está siendo y el comportamiento absurdo que ha adoptado y finaliza la racha de pánfila.
Entonces sale la auténtica persona de lo más profundo, con su autoestima de Terminator y con más huevos que un gallinero a comerse el mundo.
Al menos esa es mi experiencia no sólo conmigo sino con muchas chicas que conozco.
Después de esa experiencia, se aprende y todo cambia a mejor para siempre.