No te comas la cabeza. A mí me pasó justo lo contrario. Mi novio siempre había estado con chicas gordas de las de escote vertiginoso y un día se fijó en mí que estoy planísima y rectilínea. ¿Por qué le llamé la atención si no encajaba con lo que él consideraba belleza? Pues no lo sé, el caso es que llevamos ocho años. No te rayes y disfruta, todos tenemos belleza y, por suerte, siempre hay gente que sabe apreciarla.