Ay, querida, no sabes la de veces que le di vueltas a eso. Yo también lo hacía, no jugábamos a papás y mamás, simplemente nos frotabamos. En mi caso fue una amiga la q se froto conmigo y yo me quedé como de piedra, más tensa que un tanga de hilo, ahí no sentí nada, pero recuerdo una vez que hicimos montañitas de arena y con el piquito de la montañita nos dábamos en el xumi. Así que tranquila, es normal. Un saludete.