No creo que haya buenos y malos aquí. Él quiere un estilo de vida más abierto y con más movilidad geográfica y tú en cambio quieres asentarte y, posiblemente, formar una familia. Todo está bien, pero son incompatibles, así que la solución está, a mi parecer, clara: o uno de los dos renúncia a lo que quiere para estar con el otro (cosa que yo personalmente no recomiendo) o bien rompéis la relación y cada uno se organiza la vida que quiere.
Sergi.