Si crees que vale la pena, sé paciente. Por propia experiencia, perder a una madre es muy duro. Yo lo pasé muy mal, no quería hablar con nadie. Solo quería tumbarme en mi cama y llorar. Pero no podía, tenía que arreglar un montón de papeleo y aguantar numerosas visitas de familiares y conocidos de mi madre que venían a dar el pésame, que me recordaban una y otra vez que ella ya no estaba, y yo solo quería que me dejaran en paz.
De verdad que si te gusta, espera.