Yo he estado en los dos casos, cuando el repartidor lo ha dejado donde le ha salido de las narices (en un bar de la calle en la que no había ido en la vida, una pieza del ordenador de 300 euros, ya ves la broma) pero también una vez pusieron como si yo hubiera recibido un paquete cuando no era verdad. Lo mismo ese paquete lo tiene el listo del repartidor.