Hay un consejo que le doy a cualquier mujer que me diga que quiere ser madre: independencia económica.
Y es que en nuestros mundos de yupi todo es rosa y con purpurina cuando nos planteamos una vida en común, pero la realidad es que un día te ves con dos niños, sin trabajo, y un marido al que le importa una mierda que te tengas que buscar la vida.
Busca un trabajo, y mientras lo haces, planteale que el cuidado de tus hijos también tiene que ser a medias (como los gastos y sueldos). Que tu vas a cubrir tus horas, pero las suyas que las pague el. Ya verás como así lo va entendiendo mejor.