Yo misma me vi en esa misma situación hace unos años. Mis pensamientos eran totalmente catastróficos y me centré en el trabajo para no pensar en nada más. Pero cuando me despidieron, y el trabajo se acabó, caí en una depresión (o más bien me di cuenta de que vivía en una depresión desde hace años).
Personalmente, la terapia me ayudó; y comencé a fijarme en que realmente no estaba tan sola como me sentía y que quizá, debía de ser más abierta a la hora de conectar con gente y establecer nuevos vínculos (hay muchas personas que por vergüenza o porque creen que todo el mundo está demasiado ocupado, no se atreven a proponer hacer algún plan a otras personas de su al rededor).
Sé que suena a algo muy típico, pero el primer paso es romper el círculo vicioso y salir de la zona de confort. Atrévete a acudir a meetups, a llamar y quedar con antiguos amigos o compañeros de trabajo, a forzarte a alcanzar la meta de que no pase ni un día sin hablar con alguien.
Pero sobretodo, busca ayuda; y no sientas apuro o vergüenza. Todos hemos pasado por caminos similares, lo importante es tener claro que quieres avanzar y mejorar.
Seguro que lo consigues, y no dudes en apoyarte en la comunidad.
Un abrazo muy grande y cariñoso