Creo que, muchas veces, el llamarlo «dieta» hace que nos entre una ansiedad del carajo. Convéncete de que no estás a dieta sino que estás cambiando tu alimentación (como el que pasa a ser vegetariano) y que eso va a llevar a cambios positivos para ti. La forma de contarnos las cosas hace que reaccionemos a ellas. No es una dieta, no es un hábito saludable, no es nada de eso… Es un cambio en tu alimentación y a los seres humanos nos cuesta 21 días acostumbrarnos a algo nuevo para convertirlo en una constante. ¡A por esos 21 días!