Hay amistades con las que no se puede viajar. Hay personas insufribles en un viaje y por muy coleguis que sean en el día a día, la convivencia en un viaje mina la relación. Me ha pasado en varias ocasiones, los viajes unen o destruyen… Si, por lo que sea, saben que «no eres de todo comer», pues no querían contar contigo, y les has dado la razón no estando dispuesta a quedar en el paso uno que era la compra de los billetes.
No es cuestión de más o menos amistad, sino de encajar en la convivencia.