Entonces no usas móvil, ni ordenador, y sabrás exactamente donde se fabricaron tus bragas no?
Que está muy bien tener conciencia sobre el consumo, pero me parece que para ir con el dedo acusador hay que estar libre de pecado.
Vivimos en un momento en el que se exige coherencia 100% a las personas y a los medios, sin tan siquiera serlo nosotros. Básicamente porque ser coherente en todo lo que haces y dices es imposible.
Y con el feminismo pues igual.