Entiendo que a tu padre le afecte personalmente, y estoy a favor de los taxistas, pues no se trata de competencia legal, sino de grandes empresas multimillonarias que asfixian a gente honesta y honrada. Los taxistas tienen todo el derecho del mundo a estar cabreados, pero no con la gente igual de pobres que ellos que trabajan en cabify, sino contra los empresarios que manejan la plataforma. Tanto taxistas como conductores de cabify son víctimas del sistema neoliberal. Entiendo que el taxista que ve peligrar todo su proyecto de vida no lo racionalice mucho y lo vuelque sobre el otro conductor.
Así que hasta cierto punto «entiendo» la reacción tan desmedida que ha tenido con tu novio. Pero si es razonable se dará cuenta de que lo importante eres tú. Sea cual sea el tema ese chantaje no se le puede hacer a una hija. Dale tiempo, tal vez recapacite. Y si no recapacita, es duro, pero ¿que tipo de amor te puede ofrecer un padre que te rechaza por tu novio?