Faltaría más que tuvieras que avergonzarte por algo que te apetecía y te gustó. Ni te debes sentir culpable ni debes contarle toda tu vida a tu hermana. Ni mucho menos nadie debe juzgarte por ser libre de hacer lo que te dé la gana mientras no le haces daño a nadie.
Bienvenida a la libertad sexual que durante taaaaantos siglos se nos ha intentado vetar a las mujeres.