Muchas veces estamos tan acostumbradas a algo que nos resulta difícil soltarlo, porque nos hemos acostumbrado a esa comodidad. Suena muy mr. Wonderful pero hay que arriesgarse. Sabes que la relación con tu novio no te aporta lo que necesitas, así que aunque lo otro no saliera bien deberías acabar con tu novio.
No es vida pasarse el día llorando.