Empecé a ir la psicóloga por depresión y problemas de autoestima. Me preguntó por mi vida sexual y le dije que hasta los 24 no había besado a nadie y era algo que, hasta ese momento, me acomplejaba y me hacía sentirme menos válida que otras chicas. Me dijo que el hecho de haber sido virgen hasta esa edad era muy raro y que no debería haber sido así. Nunca volví a ir. Un terapeuta está para ayudar, no para hacerte sentir peor. Cada persona es un mundo y necesita su tiempo. ¡Ánimo y no dejes que te digan cómo tienes que vivir tu vida! ;)