Ayudar a alguien llena mucho, claro… Pero el error está precisamente en que a ti no tiene que ayudarte, sino asumir su parte de responsabilidad. La casa es de los 2, la mierda es de los 2, pues la limpieza también.
Error garrafal que cometemos muchas es esperar a que el otro adivine, y lamentablemente, eso no sucede, porque nadie tiene una bola de cristal para averiguar nuestros deseos… Imponte y ponle las pilas, los tíos no ven según qué necesidades domésticas, y como no las ven, hay que decírselo, hay que educarlos para que aprendan lo que no traen de serie ni de sus casas.
¡Pero cambia el chip tú la primera!