Todo el mundo es poliamoroso, puede sentir algo por más de una persona. Lo importante es tomar la decisión correcta, de adolescente te rayas, piensas que no quieres a tu pareja porque te has fijado en otra persona y crees que tu media naranja existe. De adulto, si quieres a tu pareja lo sabes, nadie tira por la borda una relación que va viento en popa por sentir hormiguitas en el estómago. Él tiene que saber que es lo más normal del mundo fijarse en otras personas porque aún con pareja tenemos instinto sexual y ojos, pero que lo quieres a él por encima de todo. Y si lo que quieres es una relación abierta tendrás que explicarle las cosas con sensatez.