Pues a mi no me parecería mal que mi pareja me dijera que desayunáramos en casa porque va mal de pasta, pero sí me sentaría mal que me dijera que fuéramos a desayunar para quedarse sin comer nada solo mirándome comer, en plan mártir. Si vamos a comer, comemos los dos que es la gracia. A mi me revienta acceder a ir a comer algo y que la otra persona por sus huevos no le de la gana pedir nada, incluso aunque diga que pago yo. No se si ese será el caso por lo poco que cuentas