A parte de que por lo que cuentas huele a luz de gas desde lejos, si sumas que te respeta cero y que te estás conformando con un mísero 10% de ser «almas gemelas» (y que viva el amor romántico y la violencia de género, que van de la mano) lo que tienes es que salir de ahí y aprender primero a amarte y luego lo que es el amor de verdad, el que te hace sentir bien y te hace ser más y mejor.
Vete ahora que todavía eres capaz de cuestionarte la relación y él no ha pasado de los insultos.