Yo tenía una pregunta original, que no voy a decir porque es personal, y la verdad que la mayoría de tíos me entraban respondiendo a esa pregunta, lo cual estaba guay porque daba para empezar conversación, en lugar del típico «hola qué tal». De hecho si me entraban con eso mi respuesta era algo así como… «Venga, que tú puedes ser más original, te doy otra oportunidad». Si se reían, entendían mi humor negro y seguía hablando con ellos, si se ofendían, pues mira chico, ofendiditos en mi vida no gracias.
A mí me servía eso porque la primera conversación solía ir por dónde yo quería y de ahí fluía…