Al igual que un buen ángulo y una buena luz hace que alguien pueda ocultar o resaltar ciertas partes del cuerpo, una mala postura o una mala luz puede hacer lo contrario. Hay días en los que estamos más hinchadas por la regla o porque hemos comido algo, podemos vernos peor por mil motivos. Incluso la ropa puede hacernos un mal favor en ciertos momentos.