Pues oye a mí me los hicieron en el hospital y ni me enteré. Mis padres tenían el mismo pensamiento que tú y hasta la adolescencia que me empezaron a gustar, no solía llevar pendientes por qué me parecían incómodos pero sin duda me alegro de que me los hicieran. Si no nunca me habría animado a hacérmelos yo. Un besazo guapa y no te sientas mal, sinceramente a mí me parece una tontería y no me considero menos feminista por ello.