A ver, destierra la palabra culpa de tu cabeza porque es un concepto católico horripilante.
Es verdad que eres responsable de su educación, pero no deja de ser una persona que toma sus propias decisiones.
Personalmente creo que necesitas ayuda para saber cómo tratar con él. No le amenaces, ni le grites, no hace falta que se emancipe legalmente para saber lo que es la vida. Trata de hablar con él, de llegar a un acuerdo. Proponle sacarse un PCPI (no hace falta la ESO) de algo que le motive, o si no trabajar (a partir de los 16 puede hacerlo con tu autorización). Pregúntale qué le pasa, por qué tiene ese desánimo por la vida. Dile que necesitas que vuestra relación sea recíproca, que tú vas a estar siempre para apoyarle pero necesitas ver que él se esfuerza con algo y mientras tanto no le das dinero para que se lo gaste en caprichos.
En resumen, no creo que tu hijo sea ni mucho menos el demonio. Simplemente está pasando la adolescencia (recuerda lo jodida que fue para ti) y su forma de comunicarse no es la más adecuada, como no lo es la tuya. Ten mucha paciencia y ponle límites desde el respeto, llega a acuerdos, traza con él un plan de futuro a medio plazo y apóyale mucho.