Es posible que un psicólogo especializado en adolescencia os pueda echar una mano.
Os puede crear una rutina, responsabilidades y cambiar esa relación, abriros y expresar vuestros pensamientos y sentimientos y encaminarlos hacia una convivencia tranquila.
No es fácil ser padre/madre y una ayuda de alguien que está acostumbrado a ver este tipo de casos suele ser una solución bastante satisfactoria.
Si acudes a la policía sin intentar otros métodos lo que vas a conseguir es el resultado contrario, déjalo como muuuuuuuuuuuuuuy ultimísima opción.