Por cierto, el profesor me ha machacado hoy no por no ver que no me iban a ceder el paso (que sí que lo vi), sino por detenerme cuando la prioridad era mía. Tonta no soy para querer llevarme un golpe. A los ciclistas es que prefiero ir detrás de ellos antes que adelantarlos por mucha distancia que haya porque aquí van como locos alternando carretera con acera, cruzándose y haciendo mil burradas. No es que haya estado a punto de llevármelos por delante. Tal vez no me haya explicado bien, pero es el hecho de que ceda yo el paso teniendo la prioridad o que no los haya querido adelantar por miedo lo que le ha sacado de sus casillas.
En fin, estoy sensible con este tema, sé que el sexo no tiene nada que ver con la competencia en el trabajo y por eso me tragué el prejuicio y no exigí directamente una mujer.