Buf, no sabes cómo lo siento. Yo tuve a mi padre encerrado en casa más de 5 años con una depresión enorme, había días que se quedaba horas sentado en el sofá mirando la TV apagada. Lo intenté todo, apoyarle, sugerirle planes, psicólogos… Y nada. Al final fue lo más inesperado lo que le hizo salir de esa espiral: un gatito. Fue milagroso. Tiempo después lo hablamos y me dijo que tener a un ser que dependiera de el y que le quisiera incondicionalmente le hacía levantarse por las mañanas.
No sé si eso a tu madre le ayudaría, pq cada persona es un mundo, pero quería contartelo por si te podía servir.
Es durísimo ver a un padre o madre en ese estado. Muchísimos ánimos