No estás sola. Yo me compré el de Lelo, ni más ni menos, y 90€ guardados en la mesita de noche.
Ni ya excitada soy capaz de ponerlo directamente en el clítoris, y aunque ha habido veces que he llegado al orgasmo, la sensación es muy desagradable y excesivamente intensa. No será por oportunidades que le he dado… a baja intensidad, a alta, con ritmos, sin ritmos, con lubricante al agua, con lubricación natural…
Prefiero un vibrador de toda la vida, pero supongo que es lo bueno de estos tiempos, que hay bastante oferta como para poder elegir lo que más placer nos dé a cada una.