No se lo digas, lo que pasó fue al inicio de la relación, en un momemto en el que tu estabas entre dos aguas, digamos, y tu relación aún no era del todo estable y formal.
Fue un error, y tú lo sabes y bastante tr estas machacando ya, otra cosa es que aún sintieses algo por el otro, pero es evidente que no.
Yo no soporto las infidelidades, es lo más rastrero, cobarde y humillante que una persona puede hacer, pero en este caso no es así.
Contárselo supondría romper la confianza que habéis construido y probablemente lo pierdas.
A no ser que exista la posibilidad de que el pueda enterarse por ahí… no se lo digas.
Yo me pongo en tu lugar y preferiría no saberlo.