Yo me acercaría, le clavaría la mirada y le diría: “doña Fulanita, estoy teniendo mucha paciencia con usted por consideración a la última etapa de su vida, porque como yo me ponga a decirle todo lo que pienso de usted, se corta las venas. Así que mejor no me siga buscando, que me va a encontrar. Y ahora, métase en su puta casa”