Yo me gastaría la pasta del vestido (y de los arreglos que necesite) en un vestido que me guste (u otra cosa , como un capricho personal o «auto-regalo») y pasaría de ir de dama de honor y de ir a esa boda, para darle en toda la cara a una egoísta que solo piensa en sí misma. Es que ya ni podría confiar en ella si no te ayuda un poco con lo del vestido. Y luego haría limpieza de amistades, que algunas cuando se casan se vuelven medio bobas.
Si yo me caso, se me caería la cara de vergüenza si tengo a una dama de honor en un situación así, no me gusta que lo pase mal. Tu «amiga» es idiota.