Pues yo te admiro, muchísimo. Porque eres una valiente, una imprescindible, una invisible más. Sé de lo que hablas a la perfección, sé cómo te sientes y sé cómo has llegado al punto en el que estás. Ahora empieza lo difícil, rompe con todo y vete. No van a parar jamás de aprovecharse de ti si no lo haces.