Si miras bien la balanza, lo que tienes delante es una boda con tu padre liándola en la que va a amargarte la vida a tí, a tu marido, a la familia de tu marido y a toda tu familia (incluida tu madre) o una boda sin tu padre (que es duro). Pero no te autoengañes pensando que alguien así va a estar calladito un día. Son narcisistas que la preparan en cuanto no son el centro de atención, así que será su día estelar.
Yo me casaría y apagaria todos los móviles (incluido el de tu madre) y a pastar.