Si los vecinos pusieran el mismo énfasis en llamar a la puerta cada vez que un marido pega a su mujer, seguramente el 50% de los maltratos se verían reducidos.
Pero no! Nos molesta más que haya dos personas follando y dándose cariño, que otros dos pegándose.
Cuanta amargura destilan algunos vecinos y cuánta falta haría toda esa fuerza en otros lados…