Hola, a mi me pasaba igual, pero un día habiamos intentado mucho y no se podía, y estando sobre mi, no novio dijo «no te preocupes, no pasa nada, no quiero que te duela» y me beso la espalda muy tiernamente. Uy! Esa fue la llave que abrió la puerta! Como por arte de magia aquello se «aflojó» jeje y le pedi intentar de nuevo. Y voila! Entro y muy rico! Así que el asunto es estar a punto para el sexo anal. En mi caso cuando me besa la espalda es como tocar el nirvana y aquello se relaja. Así que ánimo! Todas somos distintas. Busca que te relaja. :)