Antes de que apareciera él sentí una extraña energía que me embriagaba, que me indicaba que iba a conocer a alguien especial y que iba a ser pronto. Un mes después,la casualidad me hizo coincidir con él. No lo identifique al momento, pero lo o a poco las piezas empezaron a encajar. Sabía que era,pero él tenía que reconocerme. Miré a sus ojos, y sentí que había llegado dónde correspondía. Recuerdo situaciones de hace un año como si él hubiera estado viviendolas conmigo pero es imposible todavía no lo había conocido, son extraños dejavus, que nunca ocurrieron, o tal vez si, pero no en esta vida. Yo le dije: salta valiente! ,porque intuí su miedo. Miedo que se interpuso entre los dos dejándolo en un letargo que no sé si despertara aún…él intentó racionalizar lo que nos estaba ocurriendo. Cuando yo solo hacía caso a mí piel. Ahora te pregunto a ti que has escrito…vas a dejar pasar ese hallazgo? Sé lo que es sentir eso que explicas,pero…por qué no probar?