Más de lo de siempre: hace y deshace a su antojo sin contar contigo y con el tiempo en pareja, te monta el pollo porque hagas planes por tu cuenta (no vaya a ser que no sea el ombligo del puto mundo) y encima eres una malísima persona y te castiga con el silencio (maltrato catalogado).
Aprovecha cuando se vaya para hacer las maletas y pirarte de casa (entiendo que vivís juntos) y que cuando él vuelva tú ya estés en Lisboa.