Yo lo siento pero tengo que coincidir en que aquí a LOS infieles se les pone a caer de un burro y a LAS infieles se las trata con una comprensión y un cariño casi maternales. Y no, cabrones y cabronas los hay por igual.
De todas formas, el rollo «soy muy mala persona, ya sé que me vais a juzgar, blabla» huele a autocompasión que echa para atrás. Y aquí ya somos tod@s mayorcit@s para hacernos responsables de nuestros actos.
Personalmente, no me creo que hayan sido los 10 minutos de polvo y ya. Nadie manda a la mierda 15 años de relación y un matrimonio recién estrenado por un jueguecito de miradas y dos folios. Aquí hay algo más que no estás contando, o por vergüenza o porque te niegas a ver que mucho no quieres a tu marido.
Y por supuesto, él tiene que saberlo, has metido la pata y toca apechugar y dar la cara. Le vas a hacer daño, pero para él es mejor saber con quien está casado y cómo a la primera de cambio le ha puesto los cuernos. Y ya decidirá qué hacer después. Si te perdona, perfecto, pero ten claro que la confianza te la vas a tener que currar a saco. Si es que vuelve a confiar en ti, que lo tiene difícil.