No hace mucho tuve una conversación similar por otros temas. En esta conversación me refería a que si alguien de mi entorno necesita un favor y yo puedo hacérselo, lo hago y no espero que me lo devuelva. Que como yo digo, no cobro los favores. Pero una cosa es cobrar los favores y otra muy distinta es que a tí te tengan en cuenta siempre que te necesiten, pero después tú nunca cuentas cuando lo necesitas. Al igual que el respeto, la amistad tiene que ser recíproca, no unidireccional. Y yo, desde hace un tiempo, decidí que conmigo puede contar la gente que considero que se lo merece. Para el resto, ya tengo buscadas excusas de antemano para cuando veo posibilidades de que me vengan a pedir favores. Ya no tengo 15 años, ya no estoy dispuesta a gastar energía mental con personas que solo se acuerdan de mí cuando necesitan algo. Yo no soy el perro de nadie. Espero que lo que te explico te sirva de alguna forma a tu problema.